Los adultos no podrán ir a prisión
perpetua por el delito de sus hijos. En su lugar se les expropiará el hijo,
contra su voluntad.
Si es muy viejo para trabajar y no
tiene manera de compensar a la sociedad con trabajo social, la primera vez (o
si ya tiene alguna pena anterior) tendrá prisión domiciliaria. La segunda vez
se lo recluirá con prisión perpetua directamente (exento de trabajo).
Además a la persona que cometa un
delito culposo, se la alejara del entorno en la que cometió el delito, ejemplo:
alguien mató a una persona manejando sin querer, se le prohíbe manejar. Un
funcionario fue negligente o imprudente se lo separa del cargo.
La primera vez los delitos dolosos se
pagaran como los culposos, pero con más severidad. La segunda se pagara con
prisión perpetua donde trabajarán para mantener las cárceles, a ellos mismos y
al estado. Se intentará juzgar cada crimen como culposo en caso de ser ambigua
su tipicidad.
No existirá la pena de muerte, pero en
caso de que un delincuente no se entregue para ser juzgado puede ser asesinado
(previa advertencia) ya sea por la policía o por la victima.
La gente tiene derecho a portar armas y
usarlas para defenderse en casos de legítima defensa. En caso de su mal uso,
aunque sea un delito culposo, se lo tomara como delito doloso.
En el caso de personas realmente peligrosas
para la sociedad, por ser enfermas o porque es muy probable que reincidan en un
delito doloso, se salteará el primer paso e irán directo a un sanatorio mental
(de por vida aunque con derecho a ver a su familia) o a una prisión de máxima
seguridad dependiendo el caso.
Las cárceles deben tener la función de cuidar a la
sociedad de personas peligrosas y de ser el medio para que los culpables
retribuyan a la sociedad por los daños y perjuicios. Para controlar que esto
sea así, una vez al año una persona de la sociedad que no esté presa, elegida
mediante sorteo, podrá ir a la cárcel que decida, entrevistar a todos los que
decida e ir a todas las instalaciones que desee. Deberá hacer un informe de
cómo son las condiciones y presentar quejas.
Habrá diferentes tipos de cárceles dependiendo
de la edad, peligrosidad y condición. A su vez,
hasta que baje de manera considerable la delincuencia, lo que se puede hacer es
sacar una ley que obligue a que haya una persona en la calle, atenta a llamar a
la policía si ve que se comete un delito, cada una cantidad determinada de
espacio y personas viviendo allí.