La noche anterior a empezar a escribir
este libro, soñé algo que me dejó pensando. Cada vez me cuesta más recordarlos,
y esta vez no fue la excepción. No tengo ni idea de qué soñé, pero cuando me
levanté me sentí muy raro, como si no le encontrara sentido a nada. Todo lo que
venía creyendo era falso, desconfiaba de todo lo que creía saber. La frase
“solo sé que no sé nada” me invadía, recorría y dominaba todo mi cuerpo.
Primero pensé que podía ser otra de
mis locuras en busca del sentido de la vida. Pero por alguna razón esto me
parecía y lo sentía diferente. Me sentía totalmente perdido, no soy muy bueno
describiendo así que no se si puedo llegar a darles una idea de lo que me
estaba pasando. Me sentía como un bebe que recién sale al mundo y tiene que
aprender todo desde cero.
Y la sensación era aún peor, ya que no
tenía quién me enseñara. No solo sentía que estaba en un mundo desconocido,
sino que los demás también lo estaban y no se daban cuenta. Estaba solo, como
siempre en mi vida, frente a mis dilemas.
Mi novia estaba durmiendo al lado mío
y no se percató de que yo me había despertado. Decidí dejarla dormir ya que no
tenía ganas de hablar con nadie. Me fui de la casa, sin desayunar (algo raro en
mí ya que no logro despertarme por completo sin hacerlo), y me puse a caminar.
Me empecé a desesperar y a caminar más
rápido. Luego empecé a trotar y finalmente a correr. Empujaba a la gente e
incluso perdía la coordinación y me caía. No tenía a donde ir pero quería
llegar, por lo que me levantaba y seguía como podía.
Luego de empujar a un grupo de pibes,
se enojaron, me tiraron al piso y comenzaron a patearme. No sentí nada. No se excedieron,
por lo que logré levantarme e intentar seguir mi camino. No tengo idea de cómo
hacía mi cuerpo para seguir corriendo con tantas lastimaduras encima.
Seguro era gracioso y patético verme,
cada vez chocaba a más personas, me caía al piso, y golpeaba con cosas, más
seguido. De todos modos cada vez corría más rápido, como si una fuerza
sobrenatural me impulsara.
Adivinen a dónde me llevó la corrida…
…
…
Si, al hospital. Como no respetaba
ningún semáforo un auto me atropelló.
No hay comentarios:
Publicar un comentario