viernes, 1 de junio de 2012

" F(x) = tan 55 " página 1


La noche anterior a empezar a escribir este libro, soñé algo que me dejó pensando. Cada vez me cuesta más recordarlos, y esta vez no fue la excepción. No tengo ni idea de qué soñé, pero cuando me levanté me sentí muy raro, como si no le encontrara sentido a nada. Todo lo que venía creyendo era falso, desconfiaba de todo lo que creía saber. La frase “solo sé que no sé nada” me invadía, recorría y dominaba todo mi cuerpo.
Primero pensé que podía ser otra de mis locuras en busca del sentido de la vida. Pero por alguna razón esto me parecía y lo sentía diferente. Me sentía totalmente perdido, no soy muy bueno describiendo así que no se si puedo llegar a darles una idea de lo que me estaba pasando. Me sentía como un bebe que recién sale al mundo y tiene que aprender todo desde cero.
Y la sensación era aún peor, ya que no tenía quién me enseñara. No solo sentía que estaba en un mundo desconocido, sino que los demás también lo estaban y no se daban cuenta. Estaba solo, como siempre en mi vida, frente a mis dilemas.
Mi novia estaba durmiendo al lado mío y no se percató de que yo me había despertado. Decidí dejarla dormir ya que no tenía ganas de hablar con nadie. Me fui de la casa, sin desayunar (algo raro en mí ya que no logro despertarme por completo sin hacerlo), y me puse a caminar.
Me empecé a desesperar y a caminar más rápido. Luego empecé a trotar y finalmente a correr. Empujaba a la gente e incluso perdía la coordinación y me caía. No tenía a donde ir pero quería llegar, por lo que me levantaba y seguía como podía.
Luego de empujar a un grupo de pibes, se enojaron, me tiraron al piso y comenzaron a patearme. No sentí nada. No se excedieron, por lo que logré levantarme e intentar seguir mi camino. No tengo idea de cómo hacía mi cuerpo para seguir corriendo con tantas lastimaduras encima.
Seguro era gracioso y patético verme, cada vez chocaba a más personas, me caía al piso, y golpeaba con cosas, más seguido. De todos modos cada vez corría más rápido, como si una fuerza sobrenatural me impulsara. 
Adivinen a dónde me llevó la corrida…
Si, al hospital. Como no respetaba ningún semáforo un auto me atropelló. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Jonathan Fadama por Jonathan Dato se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en jonathanfadama.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://jonathanfadama.blogspot.com/.