sábado, 16 de junio de 2012

" F(x) = tan 55 " página 16


Como aclaré al principio de toda la historia aquí fue donde empecé a escribir. No tenía ninguna otra cosa mejor que hacer en prisión y tampoco nos permitían mucho.
Es gracioso que al momento de entrar creía que todos los delincuentes me iban a respetar y a aceptar como uno de ellos. Había sido el que más personas había matado y era famoso.
Un pensamiento muy idiota la verdad ya que los líderes de la prisión no querían competencia y nadie iba a idolatrar a un ex policía. Al principio estaba en un lugar especial, aislado de los demás, ya que mi caso estaba muy mediatizado y no había terminado el juicio. Pero una vez dada la sentencia, pasé a convivir con el resto de los reclusos y choqué con la realidad.
Entré a una celda sucia donde dormiría junto a otros 3 presos. Intenté establecer una buena relación, para no tener problemas, desde el principio. La respuesta de todos fue una simple sonrisa cómplice. Uno se levantó y me dijo que si quería sobrevivir debía hacer todo lo que ellos dijeran. Lo miré con mala cara y me dirigí a mi cama.
Esperaba que intentara golpearme, ya que es común tener que hacerse respetar en este ámbito. Se ve que tuvo una mejor idea y esperó a que salgamos todos al patio. Absolutamente toda la prisión me miraba mal, como si me estuvieran probando. Yo no tenía miedo de demostrar nada, sabía pelear y estaba dispuesto a hacer lo que fuese necesario.
En un momento mis compañeros de celda y otros 2 se acercan mientras yo estaba haciendo gimnasia. Me preguntan mi nombre y por qué estoy ahí. Les comenté quién era (adentro no tenían noticias del exterior) muy brevemente y omití el hecho de ser ex policía. Me limité a contar que había matado a muchas personas, incluyendo a gente poderosa.
Me contestaron que no les importaba lo que había hecho afuera y que ahí había que “empezar de cero”. Había que ganarse el respeto con sangre y que el que no estuviese dispuesto debía servir a los demás. Ni siquiera les contesté, que me tiró una piña. Defendí y ataqué al mismo tiempo, como aprendí en mi curso de policía, hasta dejarlo en el piso.
No les alcanzó como muestra y se acercaron otros 2, sumando 6 en total. Me vinieron todos encima, pero pude pasar entre ellos recibiendo algunos golpes.  No había lugar para correr y muchos otros empezaron a rodearme para que no huyera. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Jonathan Fadama por Jonathan Dato se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en jonathanfadama.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://jonathanfadama.blogspot.com/.