domingo, 10 de junio de 2012

" F(x) = tan 55 " página 10


De todos modos mi pensamiento era el de tener un mejor mundo para mí, no para todos. No todos eran importantes para el mundo. Por esta razón al poco tiempo la maté, haciéndolo pasar por un ajuste de cuentas narco y haciendo público su accionar.
El barrio se conmocionó y lo hizo aún más cuando maté a otro que era dueño de una empresa. Contrataba gente y la ponía a prueba por 3 meses (el primer mes gratis y los otros 2 con la mitad del sueldo mínimo y en negro) y luego las echaba. Terminaba teniendo mano de obra barata mientras él se enriquecía. Había estudiado administración de empresas, pero parece que no aprendió nada bueno. Lo maté dejando un mensaje de venganza de un ex empleado y haciendo nuevamente público su accionar.
Con 2 muertes tan cercanas (que si bien una tenía familia, no pude investigar nada que me detenga), nuestro barrio, acostumbrado a la tranquilidad, se conmocionó demasiado y no estaba listo para más. Me imaginaba el impacto que esto podía tener a nivel nacional si se diera en todos los ámbitos. Me divertía mientras otros tenían miedo.
Iba a seguir actuando en el barrio pero pasó algo que no esperaba. El abogado que antes había amenazado notó que podía haber cierta relación entre su caso y los otros dos, y empezó a correr el rumor de que había un asesino en la zona. El cambio repentino de mi actitud podía llegar a ser sospechoso, aunque era muy respetado como policía.
Decidí dejar por un tiempo de actuar allí y me centré más en mi trabajo, el segundo ámbito de acción. Maté sólo al más corrupto de mis compañeros y que encima era el más incapaz. Era el más inoperante ya que no lograba resolver ningún caso sólo y parecía que solo se hubiese metido en el departamento para cobrar coimas. No tardé nada en matarlo ya que su única familia era su madre, una militante política de derecha, conservadora, religiosa y pro dictadura.
No encontré la manera de darle otro significado al asesinato, pero sabía que no llegarían a mí. De todas formas seguiría de cerca la investigación para matar al que lo descubriera.
De la gente que estuve investigando desde mi lugar de trabajo, sólo hice pública a la mitad. Al resto, las “víctimas”, las mataba sin gastarme en buscar culpables. En total maté a unos 14/15, no me acuerdo.
Personas poderosas eran las que más me interesaban y de hecho quería matar a todos los posibles. Nadie valía la pena.

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