Todos los días sin excepción volvieron
a golpearme. Ocho veces al día se turnaban diferentes personas, pagadas por los
interesados en que esto pase, para golpearme de manera que no me mataran pero
si me hicieran pasar lo peor posible. Buscaban que yo mismo me terminara
suicidando o que sufriera en vida lo mayor posible.
Una noche me resigné y decidí dejar de
intentar defenderme. Me puse a pensar que en realidad yo tenía que estar
sufriendo por todo lo que hice, que me merecía todo lo que me estaba pasando
por ser cobarde y no tener el valor para suicidarme.
Había matado a mucha gente, incluso a
mi mujer, por cumplir una misión que creía correcta pero que no me animaba a
cumplirla en mí. Me daba miedo morir y hasta prefería sufrir estas torturas
diariamente.
Todos los días a la hora de bañarnos,
unas diez personas formaban una fila y me violaban una tras otra. Hacían lo que
querían conmigo y yo no oponía resistencia (tampoco tenía mucho sentido
hacerlo). Incluso policías y presos no pagos empezaron a usarme como esclavo
sexual. Mi vida era un infierno.
Me daban de comer las sobras de los
demás, que previamente eran escupidas, tiradas al piso y otras barbaridades. Me
daban el mínimo necesario para que no me desnutriera pero para que sintiera
hambre. Lo mismo hacían con la bebida.
Todos los días antes de acostarme a
dormir (me habían prohibido dormir en una cama) uno hacía pis en el suelo y yo
debía acostarme encima.
Lo único que me tranquilizaba era
escribir, que no pudieron prohibirme ya que afuera había una multinacional que
se enriquecía con lo que yo escribía. De todos modos se las arreglaban para
molestarme mientras lo hacía y hasta para robarme partes o tacharme cosas.
Varias veces tuve que volver a
escribir ciertas partes por este motivo, así que si hay muchos errores en lo
que escribí, sepan el por qué.
Una de las peores secuelas que me
quedaron de esta etapa fue que me contagiaron de una enfermedad de transmisión
sexual. Aún hoy en día no se conoce una cura contra este mal.
Y eso no fue todo, sino que también me
volví bisexual. No podría explicar cómo fue que obligándome a hacer algo que no
quería cambiaran mis gustos. Quizás fue una respuesta inconsciente para poder
sobrellevarlo mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario