Creo que este fue el inicio de mi exploración sexual. A esto se le suma los juegos con mi prima, de los que sólo recuerdo que jugábamos al doctor y nos investigábamos mutuamente nuestros cuerpos. Nuestra familia lo descubrió pero decidieron no hacer mención sobre esto en el futuro, para que quede en el olvido. Todavía noto como su padre me tiene resentimiento por este acontecimiento. Me pregunto si ella lo recordará tan bien como yo, ya que a veces la siento más distante conmigo que con los demás y no sé si éste es el motivo.
En el primario empecé a sobresalir todavía más en clase. Cada pregunta que la profesora hacía yo la sabía e intentaba responderla, pero ella se negaba. Me llamaba despectivamente “maestro ciruela” por no dejar responder a los demás. Paradójicamente al otro inteligente de la clase, Bob mi nuevo mejor amigo, le dejaba responder todo y hasta lo incentivaba para que lo hiciera. Desde ese momento decidí dejar de responder en clase y demostrar que era el mejor en las pruebas. Obviamente lo logré.
Si bien fue una de las primeras profesoras a las que odié, cuando dejó momentáneamente su puesto lloré toda la noche y su último día se lo dije. De todas formas yo esperaba que viniera como suplente la de primer año. Por desgracia esto no ocurrió y vino una muy mala.
Mi amigo Bob era un poco extraño, era hijo único y un poco afeminado. Fuimos mejores amigos durante segundo y tercer grado. Pasé largas tardes en su casa jugando. Más tarde dejamos de ser mejores amigos debido a que empezó a juntarse más con otros y ante esto yo decidí hacer lo mismo.
Todos los 24 de diciembre nos juntábamos en la casa de mi abuela paterna para festejar Navka. Jugaba con mi primo a dibujar algún personaje con poderes que fuese evolucionando y volviéndose más poderoso, inspirándonos en un programa de la televisión. Luego veíamos los fuegos artificiales y esperábamos regalos.
Al otro día íbamos a lo de mi abuela materna y jugaba con mi primo de 2 años más de edad, quizás mi preferido más adelante, y con mi prima, antes nombrada, de 1 año menos.
Mi abuelo materno todavía vivía, pero no tengo muchos recuerdos de él debido a que siempre que iba a su casa pasaba tiempo con mis primos y a él sólo lo saludaba.
Recuerdo que no tenía televisión y sólo podía ver los programas que veían mis compañeros en la casa de mi abuela paterna los fines de semana. Esto perjudicó un poco mi socialización.
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