A los 15 años de edad empecé a cambiar al menos un poquito mi manera de pensar. Como recordarán, antes mencioné que en un momento dejé de pensar por mí mismo para empezar a seguir a otros. Esto también se vio influenciado en mi ideología.
Mi secundario fue quizás el más militante de todos. Tenía un centro de estudiantes fuerte que se movilizaba, haciendo asambleas, petitorios, reuniéndose con autoridades, cortando calles o tomando el colegio, para que atiendan sus reclamos.
Yo, muy influenciado por mi familia de pensamiento cerrado y de derecha, estaba en contra de todas las propuestas y actividades del centro. En realidad de lo que estaba en contra era de que menores de edad vayan al colegio a militar en lugar de estudiar.
Por suerte a partir de este año me rebelé en cierta forma. Empecé a escuchar lo que decían los del centro y a defender algunas de sus medidas y reclamos. Esto me hizo chocar con mis padres, otros familiares y hasta amigos fuera del colegio, que hablaban en base a lo que los medios de comunicación decían: puras mentiras orientadas a intereses particulares.
De todas formas siento que desperdicié mi adolescencia, podría haber participado activamente en el centro y así educarme de otra manera: aprendiendo a pensar y a defender lo que pienso.
Yo creo que en parte no me uní a ninguna de las agrupaciones debido a que todas las agrupaciones tenían un partido político atrás que los respaldaba. A mí no me convencía, y no me convence, ninguno. Si hay algo que quiero es una ideología nueva, que busque libertad, justicia y vida digna para todos.
Cambiando un poco de tema este año fui por primera vez a bailar y di mi primer beso. Fue en un boliche para menores y fui con 2 amigos más grandes.
Allí las chicas me miraban mucho, lo que me levantó la autoestima. De alguna forma me animé a acercarme a algunas, entre ellas a una amiga, ni fea ni linda, de mis amigos. Ella les había dicho que les parecía lindo, por lo que me animé a hablarle y le di un beso muy malo y breve.
Fui algunas veces más a bailar, pero solo estuve con chicas que ya conocía y que sabía que gustaban de mí. Intenté con desconocidas pero nunca quisieron. Todas las chicas con las que estuve eran normales tirando a feas. Creo que esto se debió a que siempre notaron mi actitud vergonzosa y de inseguridad en el momento en el que me acercaba a ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario