Podríamos decir que lo anterior fue la
mitad de lo que pasó a lo largo de estos 4 años. Ahora nos queda hablar de la
segunda parte del plan.
La primera cosa que había hecho, por
si no recuerdan, es adquirir una nueva identidad. Tan bien hizo su trabajo el
que contraté, que pude anotarme en el curso para convertirme en detective de la
policía, sin ninguna dificultad.
Para convertirse en detective de la
policía uno debe pasar un riguroso curso, en el que sólo aprueban 1 de cada 100
aspirantes. El único requisito para entrar es tener el secundario completo, una
buena salud, pasar rigurosos exámenes psicológicos y no tener antecedentes
penales. Si cumplís con todo eso ya podés empezar y, si sos realmente bueno, en
cuatro años convertirte en detective.
El curso consiste en aprender tiro,
defensa personal, derecho, psicología, balística, criminología, primeros
auxilios y luego elegir diferentes especializaciones.
Los exámenes teóricos no me
representaron mucha dificultad ya que soy muy inteligente. De todos modos debo
admitir que el uso prolongado de diferentes drogas fue arruinando de a poco mi
cerebro.
La parte de acción fue aún más
difícil, ya que si bien siempre tuve habilidad para los deportes, el curso era
particularmente difícil y las drogas no ayudaban para nada. De cualquier forma
yo estaba centrado en lo que quería, por lo que me salieron fuerzas internas
que me ayudaron a intentarlo.
Me gustaría hablar un poco primero de
lo que más me gustó de todo este curso: la defensa personal. Voy a explicar lo
más claro posible cuál era la filosofía para poderse uno defender
correctamente.
Lo primero que uno aprendía es cómo
golpear. Con esto me refiero a la técnica empleada y el objetivo. Por lo
general usábamos las diferentes partes el cuerpo para dar respuestas de la
manera más simple, rápida y objetiva a los puntos sensibles del cuerpo.
La idea es que independientemente de
quién sea el agresor o cuál sea la agresión, una persona pueda defenderse sin
importar su fuerza. De cualquier manera nosotros como policías entrenábamos de
manera fuerte y comprometida nuestro cuerpo, hasta llevarlo a límites por
arriba del común de la población. Esto último es fundamental ya que la
velocidad, la fuerza y la explosión son herramientas sumamente útiles que
facilitan las cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario