viernes, 27 de abril de 2012

" F(x) = x+b " página 27


Me contaron que a él le gustaba ser penetrado por travestis y picaneado en los testículos. En ese momento me dieron entre nauseas y risa.
Cosas del destino que la suerte se puso a mi favor (no creo en nada sobrenatural, pero a veces hay cosas inexplicables). Él había pagado para sacarse fotos haciendo todo eso y cuando salía una se le cayó. La agarré sin que nadie se percatara y me fui.
Ya tenía algo que usar contra él de su vida personal, ahora me queda contarles qué pude averiguar de su compañero. Su vida privada no era muy escandalosa como para usarla en su contra, pero si me enteré de una cosa.
Era informante de una banda rival nueva que había aparecido hace poco y que en realidad era una subdivisión de una más grande que tenía presencia en todo el continente. Eran quizás la banda más grande y poderosa de todo el mundo.
Él hacía negocios con ellos y tenía pensado matar a su compañero en cualquier momento, para fusionarla con la otra. Pude dejar que esto pasara pero prefería hacerlo con mis propias manos, por lo que usé esto en su contra.
Teniendo estas dos cosas a mi favor empecé a mandarles mensajes a sus domicilios y lugares de trabajo. Al primero le mandé primero un mensaje que decía: “hola mi amor, ¿cuándo te penetro de nuevo?”. No pude ver sus reacciones pero me las imaginaba y me ponía muy feliz. Le mandé mensajes de ese estilo diariamente.
Luego empecé a extorsionarlo con que le iba a decir a su mujer y a sus compañeros. Con esta excusa le pedía dinero a cambio. No necesitaba esta plata, pero al menos le retribuía a la sociedad lo que estos malnacidos le hacían. Siempre donaba este dinero que cada vez era más grande.
Llegué a dejarlo casi en bancarrota, imitando lo que le había hecho a mi familia. Seguro empezó a tener discusiones familiares por esto, como las tuvieron mis viejos. De todos modos no hice que pierdan la casa porque no quería perjudicar a su familia, que no era culpable o al menos no tenía pruebas de ello.
Paralelo a todo esto al otro le mandé un primer mensaje que decía: “¿No eran amigos?, ¿por qué lo querés cagar así?”. A él también se los mandaba todos los días.
Luego empecé a amenazarlo con contarle a su familia su profesión. Él intentaba mostrarse como la familia perfecta frente a la sociedad. Incluso era respetado en el barrio por su figura intachable.

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