martes, 24 de abril de 2012

" F(x) = x+b " página 24


No entiendo por qué acabo de decir por suerte, es una desgracia total. No hay nada más feo para una persona que no tener a nadie que te quiera. Soy mucho más sentimental de lo que demuestro al mundo, pero ustedes me podrán conocer mejor leyendo esto.
Volviendo, digo que no me arrepiento de las drogas porque fueron una experiencia nueva y por todo lo dicho anteriormente. En la vida uno no debe arrepentirse de lo que hizo, porque todo sirve como experiencia. Lo importante es saber distinguir lo bueno de lo malo, para no volver a cometer nuevamente los mismos errores.
Seguiré contándoles cómo fue mi rehabilitación. Primero me ponía muy nervioso y depresivo. Al mismo tiempo que, sin darme cuenta, me ponía irritable y agresivo con todo el mundo. Maltrataba a todo aquel que se me cruzaba, por lo que más de una vez recurrí a los golpes. Por suerte esto último, en el trabajo no.
Incluso llegué a ponerme celoso si a otro le encomendaban una misión que yo quería, o le daban una tarea que deseaba hacer. Sentía un profundo rencor, ya que quería acaparar todas las tareas interesantes. Por suerte estos celos no los tuvo que sufrir ninguna pareja.
También sentía mucha paranoia, creía que todos estaban contra mí y que querían echarme. Por este motivo todo el tiempo intentaba impresionarlos con mi trabajo. Me volví un poco cargoso en este sentido, pero como veían buenos resultados no se quejaban.
Creo que una de las peores cosas fue que por alguna razón siempre tuve una especial fobia/odio hacia los bichos. Si veo uno siento que me persigue o que lo tengo encima todo el tiempo. Con el consumo de esta sustancia, esto se agravó y los empecé a sentir todo el tiempo, incluso debajo de la piel.
El detonante para decidir que iba a dejarla por completo, fue que empecé a tomar malas decisiones. Ya no me sentía lúcido como antes porque estaba afectando mi cerebro.  Esto sumado a que también empecé a tratar mal a mis compañeros y a faltar cada vez más seguido al trabajo.
Decidí consumir por última vez. Sí, mi cerebro me auto convenció de eso. Me mandé la dosis más grande de mi vida. Una idiotés ya que sufrí una sobredosis.
Al no tener familia ni amigos, y como ocurrió en mi casa, pude haber muerto de no ser por tener una empleada doméstica. Toda mi vida quise tener una empleada doméstica full time y por eso, ahora de grande y con plata, había contratado una.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Jonathan Fadama por Jonathan Dato se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en jonathanfadama.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://jonathanfadama.blogspot.com/.