Al verme llamó inmediatamente a una
ambulancia. Por suerte me recuperé pronto. Pero me obligaron a ir a
rehabilitación una vez por semana. De milagro no se enteraron mis compañeros de
trabajo.
En la primera entrevista, lo primero
que hice fue admitir que tenía una adicción. Dicen que es el primer paso y algo
difícil, pero a mí no me costó mucho después de todo lo que pasé.
El problema es que intentaron
psicoanalizarme para saber cómo derivé en esto. Yo no quería que se sepa mi
plan, por lo que no podría ser sincero.
Para no mentir tanto cambié un poquito
mi historia. Mi familia sí había sido asesinada, pero yo no intenté nada para
vengarlos. Les dije que me puse muy triste y que fue mi único escape.
Cuando me preguntaron a qué me
dedicaba dije que era kiosquero, mi vieja profesión. Cada vez que íbamos a
terminar un tema empezaba a sentirme bien, pero entraban en otro tema que me
lastimaba. Por ejemplo me preguntaban si tenía pareja, cómo me estaba yendo en
el trabajo, cómo me llevaba con otros familiares y amigos, etc.
Me dieron una medicación para tolerar
un poco más los efectos de abstinencia. Al no tener seres queridos, se me hizo
mucho más difícil que a los demás poder superar mi adicción.
De todas formas algo que si me resultó
fácil y a otros no, es el alejarme de las personas que consumían conmigo. Yo no
tenía amigos y me había alejado de la mayoría de los que consumían conmigo. Era
una etapa cerrada de mi vida.
Algo que me ayudó bastante es el
tratamiento por hipnosis. Nunca creí en estas cosas, pero en teoría ayuda a
“sugestionar al inconsciente”. No sé si será por placebo, pero me sentía como
nuevo después de estas sesiones.
Lo que no me ayudó mucho fueron unas
pastillas que liberaban dopamina para contrarrestar el pedido de mi cuerpo por
más cocaína. Lo único que lograba era seguir haciéndome imposible de imaginar
una vida sin esa sensación.
La combinación del tratamiento
farmacológico y el psicológico fue la mejor opción para tratar esta enfermedad.
Si, enfermedad ya que afecta cuerpo y mente del paciente hasta robarle su vida
y destruirlo.
Lo que más tardé en superar fueron los
sueños. Tenía sueños horribles y con temblores. Alucinaba cosas y me despertaba
muy seguido. Todo transpirado y con ganas de morir. Una vez superado esto me
recuperé totalmente de mi adicción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario