Practiqué durante medio año, siempre
pensando en la suerte que tenían algunos de poder estudiar. Antes de que todo
esto pasara, yo había decidido estudiar alguna ingeniería. Casualidad de la
vida que justo en la facultad de ingeniería de mi ciudad, enseñaran arquería
gratis.
Más tarde me interesé por el “arte del
desplazamiento”. Es una disciplina hermosa que consiste en desplazarse de un
punto a otro de la mejor manera posible. Para ello hay que superar los
obstáculos que se presenten en los ambientes urbanos y naturales.
Estuve durante 1 año entrenando esta
disciplina en una plaza grande, no muy lejos de mi casa.
Por último, también me interesé por
probar mis conocimientos frente a otros que también sepan pelear. Por este
motivo me inscribí en peleas contra personas que conocen todas las distancias
de combate y que entrenaron varias disciplinas para conseguir lo mejor de cada
una. Mi resultado fue más o menos bueno, pese a no haber practicado nunca bajo
esas reglas. Al cabo de un mes dejé de competir.
Como les adelanté antes, después de
mucho esfuerzo logré conseguirlo. Pasé todos los exámenes y me convertí en
detective de la policía. Debía decidir cómo proseguir, pero ya estaba tan cerca
que estallé de alegría. Todo estaba saliendo bien.
Ya tenía mi habilitación para ejercer
mi profesión y sabía detalles sobre las personas que iba a atrapar. Quería
matarlos y hacerlo parecer legítima defensa de un oficial de la policía, esa
era la idea.
Todas las noches dormía poco porque me
quedaba viendo series policiales. Buscaba la manera más original de matarlos.
El que más me inspiró fue uno que también era detective y que mataba a quienes
la justicia dejaba libres. Al igual que yo tenía una vida privada muy cerrada y
decidió hacer todo esto luego de que mataran a su familia.
De hecho muchas series trataban sobre
eso, es básicamente un cliché, pero yo quería hacer lo mismo. Finalmente me di
cuenta que un asesinato flashero no era necesario. Lo importante era acabar con
todos ellos, sin errores, sin dejar ninguna prueba de que los maté y sin darles
otra opción.
Ahora debía empezar a trabajar, a
investigar, a familiarizar a mis compañeros con el tema, etc. Así prepararía un
operativo que no pareciese vengativo, tomándome todo el tiempo necesario.
Soy muy detallista, no me podría
permitir ningún error.
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