lunes, 30 de abril de 2012

" F(x) = x+b " página 30


Mientras estaba descartando a mi jefe, me di cuenta que mi compañero era el que más se interesaba por lo que hacía en este caso. Nunca me había dado tanta importancia en los casos, ya que prefería llevarse el crédito. Pero en este caso simplemente observaba más lo que yo hacía, de lo que intervenía.
En un primer momento pensé que antes me hacía pagar derecho de piso y que ahora me estaba empezando a respetar. Luego me di cuenta que si no hacía nada en este caso era porque algo raro estaba pasando. No era una cuestión de que yo lo estuviera haciendo mejor (era imposible que otro investigara mejor justo este caso), ya que de ser así se esforzaría todavía más.
Empecé a seguirlo y pude confirmar un encuentro que tuvo con ellos. No dije nada para no alarmarlos, prefería atacarlos por sorpresa.
Después de dejar pasar un par de meses volví a focalizarme en el tema. Presenté un nuevo operativo que consistía en aparecerles por sorpresa en un lugar en el que se encuentren y atraparlos en plena acción. Para ello necesitaba un permiso de allanamiento para que no se considere violación al domicilio.
Uno de los policías se haría pasar por un futuro deudor de ellos. A todos les pareció una buena idea, excepto al informante que se limitó a poner caras.
Le dije que vayamos juntos, ya que él debía ser el supuesto comprador. Aceptó. Mientras viajábamos en el auto empecé a preguntarle sobre su vida y se sintió un poco incómodo. En un momento di un volantazo y frené en un pasaje no muy transitado donde nos encontraríamos con los narcos.
Nos encontramos con los otros y entramos a un departamento en el que hacían las transacciones. La puerta de entrada se habría en forma automática, nos dijeron el piso y subimos.  En el ascensor, saqué un arma y le dije: “por complicarme mi venganza”, mientras le pegaba un tiro silenciado.
Ni bien me abrieron la puerta, empecé a disparar sin poder discernir a las víctimas. Sé que le disparé a las únicas dos personas que llegué a ver, pero ambas estaban con las caras tapadas. Entre todo esto me dispararon en el pecho, por lo que retrocedí. A los pocos metros caí al suelo y saqué mi teléfono.
Avisé a la central que había sido baleado y que necesitaba una ambulancia. Me encantaría saber a quiénes maté, ya que difícilmente tendría otra chance.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Jonathan Fadama por Jonathan Dato se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en jonathanfadama.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://jonathanfadama.blogspot.com/.