Mientras pensaba en todo esto y
todavía no sabía qué iba a hacer, sucedió algo que marcó el punto de partida
hacia una nueva etapa en mi vida.
Chundo decidió por primera vez
enfrentarse a un superior. Una decisión le parecía demasiado injusta y no pudo
quedarse callado. Resulta que el superior de más jerarquía estaba administrando
mal el presupuesto (por no decir que se estaba quedando con la mitad de este) y
por este motivo no había dinero para cosas muy básicas (mantenimiento de las
instalaciones, sueldos, operativos, etc).
Organizó una protesta a la que la
mayoría nos adherimos. Fuimos prontamente acallados y ante la primera
advertencia la mayoría desistió. Yo no quería hacerlo, pero Chundo me
convenció.
A las semanas fue asesinado en un
operativo de manera algo dudosa. Todos sabíamos lo que había pasado, pero nadie
quería decir nada. Yo tampoco, yo quería hacer algo sorpresivo. Mi inspiración
me había sido arrebatada, no podía no vengarme. Esto revivió lo que sentí el
día que mataron a mi familia, ya que la había tomado mucho cariño.
Después de mucho pensar mentalicé, más
o menos, la manera con la que actuaría de ahí en más. Lo primero sería matar al
jefe superior, que me había defraudado porque no lo creía capaz de algo así.
Debía hacerlo de manera que nadie sospechara de mí. Luego intentaría cumplir el
sueño de Chundo de lograr un mundo mejor, desde la nueva perspectiva enseñada.
Lo que hice fue dejar pasar dos meses
desde su muerte y recurrir a viejos contactos del narcotráfico (que no había
apresado por si los necesitaba para cosas así) para que simularan un robo y lo
mataran.
Eso hicieron, pero algo salió mal. Si
bien lo mataron, fueron descubiertos (cometieron un par de desprolijidades en
su trabajo) y apresados. Me enteré que fueron torturados para que declaren,
pero por suerte no les pudieron sacar una palabra.
Convencí a los de la comisaría donde
estaban encerrados, a que los maten con la excusa de que quisieron escapar,
para vengar el honor de nuestro jefe asesinado.
Sé que suena feo, pero si se enteraran
de las actividades que cometían… la única razón por la que no los había matado
antes era para usarlos en beneficio de la sociedad.
Terminé matando a dos pájaros de un
tiro, ahora seguía lo difícil y tenía que ver cómo lo iba a planear. Debo
admitir que me costó mucho más pensar esto.
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