Después
de reflexionar bastante me di cuenta de algo que se suele pasar por alto muchas
veces. Mi trabajo es investigar una
categoría de delincuentes, para que luego reciban una pena por lo que le hacen
a la sociedad.
Los
delincuentes que yo tengo que atrapar venden sustancias que están prohibidas
por ser adictivas y traer problemas físicos, metales y sociales. Justamente por
eso lo primero que me puse a pensar es si hay otras sustancias, igual de
nocivas pero legales.
Y el
resultado estaba a la vista. La mayoría prefiere pensar que porque son legales
no son del todo malas, pero en el fondo todos
sabemos que son iguales o peores.
Si nos
enfocamos en lo adictivo podemos decir que el cigarrillo y las bebidas alcohólicas
son iguales o más adictivas que muchas drogas. Además su uso trae consecuencias
incluso peores por ser aceptadas socialmente y fomentadas desde los medios.
El
tabaco es muy adictivo y causa problemas en casi todo el organismo, ya sea a
nivel respiratorio, cardiovascular, digestivo, urinario e incluso para el
embarazo. Produce varios tipos de enfermedades terminales, siendo una de las
principales causas de muerte en el mundo. En realidad el principal problema del
tabaco no es éste en sí, sino que lo que se comercializa tiene agregado
sustancias muy nocivas.
Por su
parte el alcohol es igual de malo. Produce trastornos en todo el cuerpo, es muy
adictivo y a esto se le puede sumar que podés intoxicarte y perder la
consciencia. Esto último trae muchos otros problemas de los que iba a hablar
dentro de un rato: violencia e imprudencia a la hora de manejar un vehículo.
La razón
para que no sean ilegales y otras sustancias si, la podemos encontrar en que
quienes manejan este negocio son empresas multinacionales que tienen mucho
dinero y, por los altos impuestos que les hacen pagar, generan mucho dinero
para el Estado.
Si bien
se han hecho campañas para evitar el uso de estas dos sustancias, la realidad
es que no ha disminuido su consumo. A nadie le resulta raro tomar alcohol o
fumar cigarrillos, pero si el uso de drogas que pueden ser hasta menos dañinas
(como el verdal).
Fui
testigo de cómo muchos amigos en mi adolescencia se empezaron a arruinar la
vida con estas cosas. De hecho yo también lo hice y hasta estimulé a otros para
que lo hagan. En parte era por rebeldía y por otra parte la necesidad de
experimentar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario