Luego de
recuperarme fui a visitar al paciente en coma. Fue toda una sorpresa enterarme
que ya no lo estaba. En ese momento me dieron ganas de ir a buscarlo, pegarle
un tiro y terminar con todo esto.
De hecho
eso fue lo que hice. Sabía dónde vivía así que lo primero que hice fue ir a
buscarlo. Me había mentalizado en hacer un trabajo sencillo, fingir un robo,
dispararle, eliminar evidencias e irme.
Cuando
llegué vi que estaba con la familia, a la que no iba a lastimar. Pero esa no
fue una sorpresa, ya que era algo que tenía en cuenta.
Lo que
si me sorprendió fue notarlo diferente. Toda la familia estaba pendiente de él
como si tuviera algún problema o secuela. Con una observación más detallada me
enteré que el disparo le había ocasionado un retraso mental y una pérdida total
de la memoria.
En
cierta forma me dio pena, no tanto por él sino por la familia, y ya no quería
hacer más nada. Era suficiente y de hecho por un segundo me arrepentí... pero
fue solo un segundo.
Sentía
que me había sacado un peso de encima, pero faltaba un pequeño detalle más.
Si bien
me dijeron que el otro había muerto, necesitaba verlo con mis propios ojos. Por
esta razón fui hasta el cementerio donde su familia lo había enterrado.
Pregunté
por él y me guiaron hasta donde se encontraba su cuerpo. A diferencia del otro
éste no me dio pena. Es más, en los medios el caso no fue presentado porque parecía
políticamente incorrecta la manera en la que llevamos a cabo el operativo.
A la
familia solo se le dijo que se los estaba investigando por narcotráfico, pero
no nos creyeron y hasta iniciaron causas penales contra nosotros. Por suerte
las ganamos y yo personalmente me ocupé de difundir todo lo que sabía sobre
ellos.
Una
estupidez de resentido que hice, fue ir hasta la tumba y pegar un cartel
hablando mal del difunto. Digamos que el caso me había carcomido la cabeza y no
pensaba por mí mismo.
Algo que
olvidé mencionar, me ocupé de atrapar al resto de la banda y de brindar mucha
información para perseguir a todos los delincuentes que había conocido en este
camino.
Ya había
hecho todo lo que estaba en mis manos, había vengado a mi familia y todo estaba
en paz. Decidí dejar el departamento de policía y nadie entendía el por qué.
No hay comentarios:
Publicar un comentario