No
pudimos erradicarlos mundialmente, pero al menos evitamos que se expandan
realmente en nuestro país. Siguieron existiendo pequeños intentos de insertarse
acá, pero los evitamos.
En los
países más desarrollados los combatieron duramente y muchos se fueron a otros
países menos desarrollados. Esto no solo no solucionó el problema, ya que
siguieron existiendo en los países ricos, si no que en los países pobres se
expandieron con total impunidad controlando prácticamente las calles de esos
países, sin que sus Estados puedan frenarlos.
Eso ya
no entraba dentro de nuestra competencia, nada podíamos hacer. En realidad este
pensamiento de que nada se puede hacer y que es problema de otro, no me gusta.
Como ya dije antes, si todos colaboraran para solucionar todos los problemas la
vida sería más fácil para todos.
Este
pensamiento entre progresista e idealista me llevó a pensar si limitarme y
especializarme en lo “mío” era lo mejor, o si debía intervenir en todo problema
que se suscite. Es decir si en caso de poder ayudar es conveniente hacerlo, o
esperar a que el “seleccionado” para eso se ocupe.
Obviamente
la respuesta a esa pregunta intencionada fue que debía expandir mi accionar
como policía a todos los casos que me parezcan.
No tardé
en plantearle esto a mis compañeros con gran entusiasmo. Muy inocente ya que
iba a ser obvia su respuesta. Eran muy cerrados y verticalistas. Cada uno debía
ocuparse de lo suyo y como lo decida un superior.
Era
claro que una vez más estaba solo contra el mundo, intentando hacer las cosas
bien y buscando justicia. De todas formas aunque suene muy lindo, la verdad es
que no tenía mucha idea de lo que estaba pensando en hacer.
La base
ideológica estaba muy bien, pero el contenido era prácticamente nulo. La
realidad es que no sabía qué era lo que tenía que solucionar, o cuál era el
problema de fondo; ni muchísimo menos cómo lo iba a hacer.
Solo
contaba con mi compromiso personal, que le estaba dando sentido a mi vida.
Recuerden que hace no mucho había caído en una seria depresión que me había
llevado a buscar otro rumbo.
Ahora
estaba claro que el sentido de mi vida sería cooperar en la construcción de una “ruta”, que lleve a la sociedad
del punto dramático en el que se encuentra a lo más perfecta que pueda ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario